sábado, 15 de agosto de 2009

Un poco de historia...

Y así comenzó esta historia...

Volar como un pájaro... si no hubiese existido este deseo de millones de personas, hace mas de 100 años, tal vez hoy no podríamos volar.

Por cierto, no es suficiente el atarse unas alas a los brazos e intentar moverlas o agitarlas hacia arriba y luego hacia abajo, pero con el paso del tiempo esta idea se fue afianzando hasta llegar a lo que es hoy la aviación comercial; desde luego que estas proezas muchas vidas se ha cobrado.

Los primeros y estrafalarios aparatos...no fueron nada más, ni nada menos, que ideas más que extrañas, geniales proyectos voladores, entre otras tantas cosas más; todos ellos engrosan la lista de los intentos humanos por ganar espacio en el aire, la naturaleza ha servido mucho de modelo y por ello, era comprensible que los primeros aparatos intentaran copiar – y moverse – como los pàjaros...

Otto Lilienthal fue un precursor de la aviación, ya que fue él quien estudio “el vuelo de los pájaros como base del arte de volar”, su conclusión fue la apertura de puerta para todo el posterior desarrollo, ya que Otto decía <>.

Esto solo fue el comienzo de las investigaciones y experimentos, que junto a su hermano, fueron los primeros en contruir máquinas aladas, diseñadas para poder volar.

Lilienthal descubrió varios secretos, entre ellos... “un ala curvada hacia arriba produciría mayor fuerza ascensorial y que en esta forma de perfil, está basado todo el arte de volar...

Hasta 1903 ningún avión a motor había podido conseguir volar, fue entonces cuando los hermanos Wilbur y Orville Wright dieron sus primeros “saltos” en el aire. La proeza fue que pudieron elevarse del suelo durante 12 segundos cubriendo una distancia aproximada de 36 metros...

Fuente: Aviación, G.Hilscher – Edit. Cincel 1974
Luis E.M.H.

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